Sr. Presidente,
Excelentísimos señores,
Honorables delegados,
Damas y caballeros,
Tengo el gusto de presentarles el Informe provisional sobre el Año Internacional de las Montañas 2002 .
Hace aproximadamente un año, el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Dr. Jacques Diouf, se dirigió a este público para dar inicio al Año Internacional de las Montañas.
¿Quién hubiera pensado que esos magníficos gigantes cubiertos de nieve, como los montes Everest, Kilimanjaro y McKinley, símbolos de fuerza y estabilidad, necesitaran de un año internacional?
Pero eso fue hace un año, antes de que tantas mujeres y tantos hombres comprometidos se reunieran para comunicarle al mundo que los ecosistemas montañosos en realidad son lugares frágiles, que las comunidades de las montañas soportan niveles desproporcionados de pobreza, y que tanto las montañas como sus comunidades necesitan la atención del mundo.
Ahora, gracias a la campaña mundial de sensibilización que ha producido incontables acontecimientos y celebraciones especiales, artículos periodísticos y documentales de televisión, programas didácticos y conferencias, sin mencionar nueve acontecimientos mundiales de primera importancia, muchas personas de todo el mundo conocen la verdad:
Damas y caballeros:
juntos hemos transformado la visión y la relación de muchas personas con las montañas.
En la FAO tenemos el honor de haber sido el organismo principal de la Organización de las Naciones Unidas designado para coordinar el Año Internacional de las Montañas, y hemos colaborado con los gobiernos, el PNUD, el PNUMA, la UNESCO, la UNU y otros organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales a fin de capturar la atención del mundo respecto a los temas de las montañas.
Pero gran parte de la labor sustancial, así como de la creación de políticas y programas que verdaderamente transformen la vida de los pobladores de las montañas, la están llevando a cabo los propios países gracias al esfuerzo de los 77 comités nacionales que han encabezado las celebraciones del Año Internacional de las Montañas en todo el mundo.
Este apoyo tan grande de los países me parece que no tiene precedente en ningún otro año internacional.
Les agradezco el compromiso, el entusiasmo y la diligencia que han demostrado.
Los cambios se llevan a cabo a través de la acción de los países. Y ahora que el Año Internacional de las Montañas se acerca a su fin, la función de los países adquiere cada vez más importancia. En la FAO tenemos el compromiso de hacer del Año Internacional de las Montañas un verdadero catalizador del cambio y ayudar a los países a encontrar soluciones duraderas para los problemas de las montañas.
Junto con numerosos países, agencias de la Organización de las Naciones Unidas y organizaciones internacionales reunidas en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, de Johannesburgo, por ejemplo, presentamos la Alianza Internacional para el Desarrollo Sostenible de las Regiones de Montaña.
Esta Alianza, de reconocido valor como medio de promoción y fortalecimiento para lograr una cooperación mayor entre todos los países interesados en las cuestiones de las montañas, recibió aún más apoyo en la Cumbre Mundial de Bishkek, acontecimiento culminante del Año Internacional de las Montañas.
La FAO confirmó allí su compromiso de convertirse en sede del secretariado, en apoyo de la Alianza, y ayudar a los países a elaborar y ejecutar estrategias nacionales para el desarrollo sostenible de sus zonas montañosas.
Consideramos este compromiso como parte de la labor actual de la FAO. Como coordinador de las actividades del Capítulo 13 del Programa 21 -plan para el desarrollo sostenible de las zonas de montaña- y como organismo de las Naciones Unidas responsable de elevar los niveles de nutrición, mejorar la productividad agrícola y la vida de la población rural, muchos de nuestros profesionales y de nuestros asociados ya están trabajando en las montañas. Es una triste realidad que una cifra desproporcionadamente alta de los 800 millones de personas que padecen subnutrición crónica en el mundo vivan en las montañas. Un estudio multidisciplinario realizado recientemente por la FAO, revela que más de la mitad de la población de las montañas de los países en desarrollo y de los países en transición -entre 250 y 370 millones de personas- están expuestas a la inseguridad alimentaria.
Al crear las condiciones para el desarrollo sostenible de las regiones montañosas podemos avanzar mucho a fin de garantizar que haya suficientes alimentos para todos.
Damas y caballeros: Los retos que afrontan las cordilleras y las comunidades de las montañas del mundo siguen siendo tan grandes como las propias montañas. Pero unidos: los gobiernos, los organismos de las Naciones Unidas, los grupos principales y las organizaciones del sector privado, podemos lograr que el Año Internacional de las Montañas propicie la acción a largo plazo.
Unidos podemos mejorar el bienestar de los pobladores de las montañas. Juntos podemos garantizar la protección de los frágiles ecosistemas montañosos. Juntos podemos promover la paz y la estabilidad en las regiones montañosas.
Muchas gracias
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