Alianza para las Montañas

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Turquía

Turquía está situada en la franja montañosa de los Alpes y los Himalaya y constituye un puente natural entre Asia, África y Europa. Las montañas ocupan dos tercios del territorio turco, y estas formaciones montañosas se distinguen por dos cordilleras paralelas que bordean el Mar Negro por el norte y la costa del Mediterráneo por el sur, además de diversos volcanes y montañas tectónicas que hay en el oeste, el centro, el oriente y el sudeste de Anatolia. La topografía irregular de las cordilleras turcas ha producido una gran variedad climática y ecológica, y de especies. Casi todas las montañas turcas están cubiertas de bosques y de pastizales alpinos, y una pequeña parte está dedicada a la agricultura.

Las montañas desempeñan una importante función en la historia, la cultura y la economía del país, y muchas de las montañas turcas y de los países colindantes tienen una significación sagrada especial. El secular estilo de vida nómada, de pastoreo durante el verano en las regiones montañosas, persiste hasta la fecha, aunque la población nómada ha disminuido constantemente y la que queda vive principalmente en el sudeste de Anatolia y en los montes Taurus.

Turquía ha tenido cuidado de proteger sus zonas montañosas y ha creado numerosos parques nacionales y naturales, además de siete reservas biogenéticas. Se han canalizado donaciones en apoyo al desarrollo socioeconómico de las aldeas de los bosques, y ahora existe un plan de desarrollo para el sector forestal. Pero necesitan atención otros problemas: las condiciones socioeconómicas de los pobladores de las montañas, la erosión, el exceso de pastoreo, la tala ilícita y los frecuentes incendios forestales.
Las actividades prioritarias actualmente comprenden la conservación de la biodiversidad, la prevención contra la degradación de la tierra y -los peligros naturales, así como la enseñanza a la población sobre cuestiones de las montañas y en particular sobre las cuencas hidrográficas.

En los últimos decenios los deportes de montaña han adquirido cada vez más popularidad, pero desafortunadamente han repercutido negativamente en el ecosistema de las montañas, sobre todo en los lugares que carecen de planificación turística. Este sector tiene un gran potencial de expansión, para beneficio de las comunidades locales, pero esta expansión debe ser gestionada con inteligencia. Uno de los principales desafíos para Turquía es desarrollar iniciativas turísticas que combinen aspectos de desarrollo de la comunidad, reinversión de ingresos, preservación del patrimonio cultural y conservación.

Cuando comenzó el Año Internacional de las Montañas (2002), en Turquía no había una legislación para atender las cuestiones de las montañas, aparte de la ley de parques naturales. Las instituciones y organismos pertinentes de Turquía ahora reconocen la necesidad de una acción de colaboración de largo plazo para sentar las bases del desarrollo sostenible en las zonas montañosas, de conformidad con las normas internacionales.

 Sitio web relacionado: Gobierno de Turquía (sólo en turco)

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