Alianza para las Montañas

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Armenia

La República de Armenia es un país por completo montañoso, situado en la cordillera del Cáucaso. Aproximadamente el 76,5 por ciento del país se encuentra entre 1 000 y 2 500 metros sobre el nivel del mar, y las cordilleras ocupan el 47 por ciento del territorio del país, del cual una tercera parte son tierras altas. De esta manera, casi el 40 por ciento de los armenios viven a una altura de entre 1 500 y 2 000 metros por encima del nivel del mar, y el 14 por ciento a mayor altura, entre 2 000 y 2 500 metros sobre el nivel del mar.

Desde la caída de la Unión Soviética, Armenia atraviesa problemas económicos y una grave crisis de energía que ha sido causa de una gran disminución de los bosques de las montañas. En el decenio de 1980, el país fue afectado por un fuerte terremoto, y además tuvo serios conflictos étnicos con Azerbaijan. En 2000, una intensa sequía sumó más problemas a los ya existentes en los sectores agrícola y forestal. Las zonas montañosas del país afrontan numerosos desafíos, incluidos problemas de falta de acceso, desempleo, pobreza e inseguridad alimentaria, producción agrícola insostenible, utilización ineficaz de los recursos de tierras, reducción de la superficie forestal, acceso limitado al agua y daños producidos por las acciones militares, así como por los desastres naturales. El país además carece de competencia técnica para atender estas cuestiones y de fondos para ejecutar nuevas estrategias de recuperación.

En 1999 el Gobierno de Armenia promulgó un decreto sobre el desarrollo sostenible en las zonas de montaña, que destaca las cuestiones mencionadas como prioridades nacionales. Se formuló un programa nacional ese mismo año para establecer un enfoque completo de la recuperación económica, social, ambiental y cultural, y la continuación del desarrollo de las zonas montañosas.

Existen diversos proyectos relacionados con el desarrollo de las montañas, en etapa de planificación o ya en ejecución en Armenia, con asociados como el PNUD, el Banco Mundial y la FAO.

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