Cerca del 70 por ciento del territorio del Nepal es montañoso (hay más de 1 000 montañas de más de 6 000 metros de altura en el Nepal). En este país están ocho de las 14 cumbres de más de 8 000 metros del planeta. El monte Everest, la montaña más alta del mundo, tiene 8 850 metros de altura y está entre Nepal y China, y el monte Kangchenjunga, de 8 586 metros, está entre Nepal y la India. Las zonas montañosas son importantes por el agua que suministran y por su biodiversidad, así como por su patrimonio cultural. Los bioclimas del país oscilan desde el tropical hasta el alpino y el ártico. Actualmente el 19 por ciento del territorio del país está regido por un sistema de zonas protegidas, que comprenden los ecosistemas más elevados del planeta. A pesar de ser un país pequeño, más del dos por ciento de las plantas con flores del mundo se dan en el Nepal. El país además tiene una extraordinaria riqueza de plantas medicinales y especies silvestres.
Nepal es un territorio propenso a catástrofes como los deslaves, inundaciones y terremotos. Muchos factores ya han cobrado una alta cuota a la insustituible biodiversidad del Nepal: la deforestación, los incendios forestales, la comercialización de la agricultura, las presiones humanas y ganaderas cada vez más fuertes, el crecimiento de la urbanización y la modificación de los estilos de vida, que han repercutido negativamente en los recursos naturales. El proceso de deforestación se aceleró desde el decenio de 1950, con el auge demográfico y el inicio de la invasión ilegal y no reglamentada en enorme escala. La economía del Nepal es predominantemente de subsistencia y los ingresos siguen dependiendo mucho de la biodiversidad, que en consecuencia corre cada vez más peligro. La lejanía y relativa inaccesibilidad de las comunidades de las montañas también crea condiciones de inestabilidad sociopolítica. Las comunidades de las montañas son pobres y están marginadas, y carecen de infraestructura básica. Actualmente estas zonas son objeto de políticas y estrategias específicas de lucha contra la pobreza. Otras prioridades son: ofrecer acceso a la educación, conservación de la biodiversidad, creación de capacidad, seguridad alimentaria, cuestiones de género, peligros y riesgos, salud, degradación de las tierras, productos de las montañas, políticas y las leyes, turismo y ordenación de cuencas hidrográficas.
El turismo es una importante fuente de ingresos para el Nepal. Este país recientemente ha abierto otras 100 cumbres a las expediciones de montañismo, a fin de captar más turismo de este tipo, a la vez que ha impuesto estrictos reglamentos para impedir que se sigan dañando estos frágiles ecosistemas. Esto significa que desde marzo de 2002 se han abierto 263 cumbres al alpinismo internacional.
El Nepal tiene una gran experiencia en muchos aspectos del desarrollo sostenible de las montañas (por ejemplo: ordenación de cuencas hidrográficas, silvicultura comunitaria, turismo, parques nacionales), y en este respecto siempre está a la vanguardia en la zona del Hindu Kush de los Himalaya. Reconoció pronto que el deterioro del medio ambiente constituía un gran obstáculo para el desarrollo. Las políticas recientes del gobierno avanzan hacia la preparación de las comunidades locales para la ordenación de sus recursos.
El Centro Internacional para la Ordenación Integrada de las Montañas (ICIMOD), con sede en Nepal, está realizando numerosos proyectos y atendiendo problemas de las montañas del Hindu Kush de los Himalaya. Además, en el ICIMOD está la Red de Montañas de Asia y el Pacífico, nodo regional del Foro de Montañas, y la secretaría mundial de este Foro.
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