Alianza para las Montañas

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En la mira

África oriental



Panorama general

Las montañas del África oriental, que recorren el valle del Rift, van desde las tierras altas de Etiopía, por el norte y atraviesan Tanzanía hacia el sur. Forman un anillo alrededor de una elevada meseta, la cordillera de Rwenzori está al oeste y al oriente hay diversas montañas y el sistema montañoso denominado Arco Oriental. En la meseta y en los montes de Rwenzori está situada la importante región de los Grandes Lagos, que comprende los lagos Tanganica, Albert, Edward, Kivu y, sobre todo, el Victoria.

El clima de las montañas del África oriental es mucho más frío y húmedo que las zonas circundantes. Muchos picos están cubiertos de nieve y puede haber una abundante precipitación pluvial, sobre todo en el Arco Oriental y en la cordillera de Rwenzori, donde la lluvia puede superar los 3 000 milímetros al año. En el Arco Oriental hay zonas densas de flora y de fauna, y en los Rwenzori hay zonas de denso bosque afroalpino. Las tierras altas de Etiopía están casi por completo deforestadas.

Quién necesita de las montañas del África oriental

En las montañas del África oriental viven decenas de millones de personas de diversos grupos étnicos y lingüísticos, que obtienen en ellas su sustento. La población del África oriental es en general rural, en algunos países hasta el 90 por ciento de la población total, y casi toda la gente vive en las montañas o al pie de las mismas. La población es predominantemente pobre y practica el pastoreo y la agricultura en las montañas, de donde también obtienen agua potable y para riego, leña, y medios de subsistencia a partir de la explotación de productos forestales, como las plantas medicinales. En las tierras bajas de las montañas hay varias grandes ciudades.

Las montañas no sólo son vitales para la subregión del África oriental sino también en las zonas circundantes, ya que en ellas nacen varios ríos muy importantes, como el Congo, el Ubangi y el Nilo, que proporcionan agua dulce y energía eléctrica a millones de personas. Las montañas además generan divisas a través de la producción de cultivos comerciales, especialmente café, y a través de la minería de diamantes, oro y otros minerales. El turismo, en particular el montañismo, produce ingresos externos a las comunidades de las montañas.